¿Cómo impactará el conflicto en Gaza en las economías de América Latina?

¿Cómo impactará el conflicto en Gaza en las economías de América Latina?

El reciente ataque sorpresivo perpetrado por Hamas en Israel ha generado un impacto negativo en los mercados financieros y bolsas de valores en América Latina. Los inversionistas globales han reaccionado con aversión al riesgo, lo que ha llevado a una apertura a la baja en los mercados de la región.

Esta situación económica plantea el riesgo de un aumento en la inflación, así como la posibilidad de una recesión en Estados Unidos y China, lo cual podría afectar el crecimiento económico latinoamericano.

Aumento de precios del petróleo y su impacto en América Latina

El incremento en los precios del petróleo es una de las principales preocupaciones en las economías latinoamericanas como resultado del conflicto en Gaza. Países como Brasil y Colombia, que son exportadores netos de petróleo, podrían beneficiarse de esta situación debido al aumento en el precio del combustible. Sin embargo, otros países como México, que son importadores netos de productos petrolíferos, no experimentarán una ganancia neta en esta situación.

El conflicto, que ha sido calificado como una “guerra” por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, genera temores de que pueda expandirse a otros países de Oriente Medio, una región clave en la producción y comercio de petróleo. A nivel mundial, el aumento en el precio del petróleo se traducirá en un incremento en el costo de vida y en la volatilidad económica. Es importante destacar que este aumento en el precio del petróleo puede tener un impacto negativo en las principales economías del mundo, como Estados Unidos y China, debido a su dependencia de este recurso energético.

Impacto en las monedas latinoamericanas y el comercio de petróleo

La incertidumbre generada por el ataque de Hamas ha llevado a algunos inversionistas a vender activos en los países de América Latina como medida preventiva. Esto ha provocado una depreciación de las monedas latinoamericanas frente al dólar. Aunque Brasil y Colombia podrían beneficiarse del aumento en el precio del petróleo, países como México, que son importadores netos de productos petrolíferos, no experimentarán un impacto positivo en su economía.

Es importante mencionar que el conflicto en Gaza puede alterar los flujos de comercio de petróleo en la región, lo cual representa un riesgo para otros países. En este contexto, los precios del petróleo han experimentado un incremento significativo. El West Texas Intermediate (WTI) ha registrado un aumento del 4% cotizando a 86,15 dólares por barril, mientras que el Brent ha avanzado un 3,91% alcanzando un precio de 87,89 dólares por barril, según datos de Banco Base.

Riesgos para las economías de América Latina

Las tensiones en Oriente Medio y el aumento en el precio del petróleo generan preocupación en América Latina. Gabriela Siller, directora de análisis de una firma mexicana, advierte que las tensiones pueden incrementarse, especialmente debido al apoyo militar de Estados Unidos a Israel y a la especulación de la participación de funcionarios de seguridad de Irán en el ataque sorpresa de Hamas. Estas ganancias en el precio del petróleo tienen un efecto mínimo en el mercado cambiario, donde predomina la aversión al riesgo.

Es importante destacar que, hasta el momento, el conflicto se ha mantenido contenido y no ha generado una caída abrupta en los mercados financieros de América Latina. Esto se debe a la esperanza de que el conflicto no se expanda y tenga un impacto limitado en la economía mundial. Sin embargo, es necesario estar atentos a los desarrollos futuros y a la duración del conflicto, ya que podrían tener repercusiones significativas en la economía de la región y del resto del mundo.

En resumen, el conflicto en Gaza ha tenido un impacto negativo en las economías de América Latina, especialmente en relación con el aumento en los precios del petróleo. Aunque países como Brasil y Colombia podrían beneficiarse de esta situación debido a su condición de exportadores netos de petróleo, otros países como México, que son importadores netos, no experimentarán un impacto positivo en su economía.

Además, existe la preocupación de que el conflicto pueda expandirse a otros países de Oriente Medio, lo cual tendría consecuencias significativas en el comercio de petróleo y en la economía mundial.